jueves, 26 de abril de 2007

frases

Puede k Jardiel Poncela fuera un misogino, pero en kualkier caso, era un misogino genial. Yo no lo creo, se reia de todo y de todos. Para muestra un boton:

El amor es como los columpios, porque casi siempre empieza siendo diversión y casi siempre termina dando náuseas.

Los amores con los que se pretende limpiar los espíritus, suelen no servir más que para ensuciar sábanas.

Al amor, al baño y a la tumba, se debe ir desnudo.

Lo que mayor interés demuestran en saber los enamorados es aquello que más va a hacerles sufrir.

Besar a una mujer es haberla vencido.

El amor, a semejanza de los catarros, empieza poniéndonos febriles, sigue impidiéndonos salir de casa por las noches y acaba obligándonos a secar los ojos con un pañuelo.

Patrimonio es un conjunto de bienes; matrimonio es un conjunto de males.

Si vuestra prometida es realmente una santa, llevadla inmediatamente al altar; pero dejadla en él y volveos a casa.

El que pide “la mano” de una mujer, lo que realmente desea es el resto del cuerpo.

Un beso dado a una mujer lo mismo puede conducir a la felicidad que al matrimonio.

La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios: pidiéndole todos los días algo.

Las mujeres, como las espadas, cuando más respeto inspiran es cuando están desnudas.

Las mujeres tienen las mismas costumbres de los salvajes: adornarse con plumas, colgarse aros de las orejas, pintarse la cara y vivir conquistando a los vecinos.

La música que más les extasía a las mujeres es la ejecutada con las trompas de Falopio.

El que satisface sexualmente a una mujer es su dueño, el que no la satisface sexualmente es su esclavo.

Las mujeres, como los autos, a la vejez es cuando más se pintan.

La mujer y el libro que han de influir en una vida, llegan a las manos sin buscarlos.

Lo más a que puede aspirarse de una mujer que tenga los ojos negros, azules, o verdes es a que los ponga en blanco.

Seduciendo dos mujeres a un tiempo se evita el riesgo de interesarse por una sola.

Las mujeres son tan terriblemente incongruentes que, a veces, para seducirlas, hasta da resultado el mostrarse sincero, noble y generoso.

Al llevarse a casa una mujer, como al llevarse un perrito, lo primero que hay que hacer es comprarle un collar.

Es más caro vestir a una mujer que desnudarla.

Hay dos sistemas de conseguir la felicidad: uno, hacerse el idiota; otro, serlo.

El espiritismo se inventó para que los médicos pudieran hablar con su clientela.

La vida es como una mujer muy querida que no se portase bien con nosotros: todos los días nos haríamos el propósito de abandonarla y nunca nos encontraríamos con fuerzas suficientes para ello.

Todos los hombres que no tienen nada importante que decir, hablan a gritos.

La medicina es el arte de acompañar con palabras griegas al sepulcro.

Los muertos son gente fría.

La muerte hace algo agradable: viudas.

Los muertos son dóciles, pero muy estirados.

La mujer fue creada para que el hombre tenga con quien hablar:por eso en ella el instinto de conservación es inferior al instinto de conversación.

Ya no se encuentran virtuosas ni entre las violinistas.

Los sentimientos deben analizarse siempre y no obedecerse nunca.

Cuando tiene que decidir el corazón, lo mejor es que decida la cabeza.

Cuando una mujer le vuelve a un seductor la espalda casi siempre es para lucirla.

Los montones de piedra y las tertulias artísticas se forman por acumulación de adoquines.

El teatro es un gran medio para educar al público, pero el que hace un teatro educativo se encuentra siepre sin público al que poder educar.

A las bodas, igual que a los entierros, se va siempre de negro: por algo será.

De acuerdo con las leyes de la Grafología, para tener un carácter sereno, ecuánime y ordenado lo mejor es escribir siempre a máquina.

El hombre piensa, la mujer da qué pensar.

El hombre es la equivocación del Creador; la mujer es la equivocación del hombre.

Entre el hombre y la mujer no hay más que una diferencia, y las mujeres en cuanto pueden, se apresuran a apoderarse de la diferencia del hombre.

El hombre habla mal de la mujer y la mujer habla mal del homnre; pero, al fin y al cabo, si todo el mundo hablase bien, los buenos oradores no tendrían público.

Siempre es el hombre el que da dinero a la mujer, y únicamente deja de suceder esto en los casos en que una mujer da dinero al hombre.


El que no se atreve a ser inteligente, se hace político

En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan.

Dictadura: Sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio.

La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.

El amor es una comedia en un sólo acto: el sexual.


Y muchisimas mas frases k ya me kansao de poner. Y joder, si,era un maldito misogino, pero un misogino genial.









2 comentarios:

Enrique Gallud Jardiel dijo...

Gracias por la inclusión de las citas de mi abuelo. Un saludo.

judith dijo...

De nada, en cualkier caso, gracias a el por haberme ayudado a forjar mi sentido del humor. Uno de los primeros libros k lei fue La Tournee de Dios...Por eso siempre he defendido que era algo mas k un simple escritor ingenioso con un gran dominio del lenguaje y las situaciones. El k lo haya leido y no haya kedado con un regusto amargo en la boka del estomago...